Ese grito interno ensordecía a mi alma, rogaba que lo dejara salir, así que lo liberé!!! Lo liberé y grité al viento, al espejo y al sujeto que está allá arriba burlándose de toda esta situación, grité cuánto te amo, cuánto t necesito siempre a mi lado, cuánto añoro tus miradas, cómo muero por conocerte, por saber quién eres...
Y de nuevo las lágrimas llevaron a cabo ese plan de escape que las otras olvidaron en mis lagrimales, y es que últimamente los días se han sentido tan solitarios aquí sin ti, últimamente tu ausencia empaña cualquier deseo por borrarla y hace ver tan intangible lo que algún día sueño con acariciar y sostener entre mis brazos.
Las ansias han invadido mi vida diaria y este hueco no se llena con nada, nada logra satisfacer estas ganas ya casi muertas, nada logra saciar este inmenso vacío que me inunda...
Es molesto saber que estás a cada suspiro, a cada mirada, a cada paso y no puedo tocarte, no puedo abducirte de mi mente, no puedo sacarte de mis pensamientos y convertirte en realidad. Y el saber que mientras más trato de hacerlo, te vuelves más intangible y parecido a un sueño que se va desvaneciedo poco a poco...
Así que aquí estoy, hundida y ahogada por un grito que ensordece sólo a mi frustración, por un grito que al parecer solo mis lágrimas y mi soledad tristemente pueden escuchar...
Ya no siento, ya no vivo, ya no existo, ya no soy, sólo estoy, sólo lleno un graaan lugar en el espacio, sin aportar nada, sin ganas de aprovechar nada ¿y para qué? Si no tengo con quién compartirlo...
Me siento sola, muerta, vacía... Me he convertido en esa enorme masa gris e inerte que ni yo quisiera penetrar. Necesito ayuda, rápido, te necesito a ti, pronto, son mis últimos latidos [si es que todavía no se ha secado mi corazón...]
...y mi luna sigue mojada y todo sigue tan callado, tan vacío, tan muerto, tan sin ti
No hay comentarios.:
Publicar un comentario